El universo de Sixú

Empezando a vivir

La historia se da bajo un cielo de colores rosa, naranja y amarillo, adornado con brillantes esculturas que flotan en círculos, marcando el tiempo que transcurre en este hermoso lugar del que les voy a platicar.

Sixú es un chico que siempre ha estado solo desde que puede recordar, a vivido inventándose sus propios juegos e ingeniándoselas para conseguir comida, se puede pasar el día entero jugando con los muñecos que aprendió a hacer cuando conoció a un anciano que vivía cerca de donde acostumbra jugar, pero que poco veía porque siempre estaba enfermo y mal humorado, era un ermitaño. A sixú le gustó crear muñecos y poco tiempo pasó para tener cientos de ellos, cada uno con una peculiar forma y una extraordinaria combinación de colores, los guardaba en un escondite, un lugar que diseñó para que ningún animal pudiera entrar a destruirle sus cosas, eso se lo aconsejó el anciano, sin embargo había algo que lo hacía sentirse vacio de alguna manera y no podía saber porque se sentía así, nada lo llenaba. Un día después de mucho tiempo, Sixú decide regresar a visitar al anciano ermitaño, tal vez ahora le pudiera explicar porqué ya no se podía sentir satisfecho con nada. Para llegar a la casa del anciano tuvo que escalar una montaña cónica y llegar al árbol que estaba en la cima, cuando llegó con el anciano, se dio cuenta que estaba acostado en la cama pero ya era muy tarde, esto le pareció sospechoso, se acerco a despertarlo pero no respondía, lo empujó tan fuerte que se calló de la cama pero seguía sin moverse.

– que sueño tan profundo, no cabe duda que las comodidades de su casa lo han hecho un dormilón flojote – La casa tenía toda clase de lujos, baño, cama, sala, tenía estufa para hacer fuego cada que quería, agua en la cocina con solo abrir la llave, hielos con solo apretar un botón y hasta televisión, pero Sixú no sabía cómo utilizar nada de esto y casi nunca visitaba al anciano, normalmente se lo encontraba casualmente afuera en cualquier parte.

Sixú fue  a la cocina y recordando haber visto al anciano hacerlo alguna vez, tomó un vaso con agua y regresó para echárselo en la cara al ermitaño, pero ni así se movió. Esto le empezó a preocupar y se quedó observándolo por mucho tiempo y notó que no hacía absolutamente ningún movimiento y que estaba muy pálido, además el olor que despedía se parecía mucho al de la comida podrida, cuando ya no se puede comer, sin embargo lo subió a la cama de nuevo y se retiro. al día siguiente regreso, y al siguiente, y al siguiente, hasta que solo estaban los huesos del anciano

– a donde te fuiste anciano? que pasó contigo?

ir a visitar al anciano para aclarar sus dudas solo había producidos más interrogantes y había crecido la necesidad de encontrar una respuesta o varias de ellas, Sixú sale de la casa del anciano y se trepa a la punta del árbol en la cima de la montaña y hace conciencia de lo grande que es el lugar en donde vive, ni si quiera se puede ver dónde termina desde ahí arriba, solo se veía un hermoso paisaje, un bosque que combinaba perfectamente la belleza de la estructura natural con las formas geométricas básicas.

– ¿habrá otro anciano que me pueda contestar mis preguntas o habrán otros Sixús que quieran jugar conmigo? cuanto tiempo me tardare en llegar al final de este mundo? aaay son muchas preguntas dando vueltas en mi cabeza, pero no voy a encontrar la respuestas si ni siquiera las busco, ¡¡¡me voy a explorar el mundo!!!

Sixú se regresó a su escondite, en donde tenía toda su colección de muñecos, y se empezó a preparar para irse, tomó un pedazo de tela, le dio la forma de un morral y comenzó a escoger sus muñecos preferidos, El primero que tomó fue el primer muñequito que hiso, lo tenía en un lugar especial, después tomo seis mas, un poco de fruta, una lanza y un recipiente con agua, y se fue sin mirar atrás, no pensaba en el peligro que lo pudiera esperar, no pensaba en quedarse a vivir cómodo en la casa del anciano, él solo tenía el ímpetu que le producía su curiosidad,  solo quería encontrar las respuestas.

Después de mucho caminar, Sixú llega por primera vez al final del bosque y se detiene un rato, nunca había visto un paisaje tan diferente, es un desierto de dunas, pero al mirar al cielo todavía se ven las brillantes esculturas girando unas mas rápido, otras más lento y se da cuenta que no ha viajado mucho después de todo, eso le da valor para seguir adelante y adentrarse en ese lugar desconocido. No pasó mucho tiempo cuando en el cielo comenzó la función del atardecer.

Una escultura en el cielo, la más grande y oscura de todas, a la que Sixú le puso el nombre de Nocta, está a punto de llegar con la más brillante, la que ilumina todo el paisaje, a la que llama Catrina, cuando Nocta y Catrina se juntan, Nocta abraza a Catrina, hasta cubrirla completamente tapando todo su brillo, así llega la noche, malas noticias para Sixú ya que se encuentra en medio del desierto.

– ya empezó a hacer frio y no traigo mi cobija, creo que debí quedarme a vivir en casa del anciano, con toda esa comodidad. No he caminado mucho, ¿y si me regreso?, NO, ahí no voy a encontrar las respuestas, pero… ¿para qué quiero las respuestas?

se escucha un voz muy cerca que le contesta

– si! ¿y para que quieres preguntas si no tienes una respuesta? olvídalas.

– quien anda ahí?

de la arena sale un pequeño cactus de cabeza plana – soy yo no te asustes, solo soy un cactus, aquí vivo, aquí he vivido siempre, solo salgo por las noches porque el brillo de esa maldita escultura me da nauseas es tan fuerte y tan tan… no sé, me molesta.

– Catrina? a mi me agrada

– no importa, sigue caminando que me estas robando espacio y vista y todo.

– tu nunca te has preguntado que hay mas allá de lo que puedes ver?

– no, nunca, pero a veces vienen tipos molestos como tú y me hacen preguntas estúpidas como esa

– como yo? has visto a mas como yo?

– que no me has escuchado la primera vez? siiii. cada vez son mas estúpidas tus preguntas, ya te puedes ir.

– solo una pregunta más por favor, dime hacia donde se fueron esas personas que son como yo?

– hacia aquellas montañas de diamante encarbonado, esas que se pueden ver en el horizonte, pero tienes que ser un poco más listo para poder llegar hasta ahí

– sí, yo soy listo, voy a buscarlos – Sixú sale corriendo tras las montañas mientras le agrádese al amargado cactus – gracias!!!

– tonto, la última vez que vi a alguien como él, fue hace 20 años, pero no se esperó a que se lo dijera, que afán de ir a buscar respuestas – refunfuñaba el cactus mientras regresaba a la arena, dejando solo su cabeza de fuera.

Mientras corría hacia su objetivo con determinación y sin pensar en otra cosa, salían de la arena mas cactus que le gritaban – tonto, no lo vas a lograr, eres muy debil, regresa a tu casa, eres un niño, bruto, no sabes ni lo que quieres – pero Sixú no les prestaba atención, el quería llegar a las montañas de diamante encarbonado y encontrarse con alguien como él.

Pero no bastó su determinación y calló rendido de cansancio y hambre, se dio cuenta que la fruta que traía ya se había podrido y el frio cada vez era más fuerte. Tirado en la arena, recordaba las palabras que le gritaban los cactus y comenzaba a creérselas, hasta que la tripa rugió tan fuerte, que no pudo aguantar el hambre y se levantó para buscar algo en la oscuridad que pudiera comer. Se encontró con otro cactus que salía de la arena – ya ves que no puedes, todavía eres muy tontos – pero Sixú en vez de escucharlo se acerco a él, saco su lanza y le arrancó la cabeza al cactus con pequeñas cuchilladas llenas de ira y desesperación – cállate ya, cállate!!! -, se lo comió y el hambre seso. Así pudo dormir tranquilo y sereno.

De pronto se escucha una voz femenina muy dulce que dice – asi que has llegado al desierto de las dudas. Pocas personas lo pueden pasar.

– quien eres? – pregunta Sixú temeroso

– soy Catrina y te voy a facilitar las cosas, esto es un sueño.

– estoy soñando?

– creo que el cactus tenía un poco de razón, a veces haces preguntas muy tontas. Si, estas soñando.

– tú eres la escultura más brillante del cielo, seguramente con tanta luz y estando tan alto has de conocer todo el universo verdad?

– conocerlo como tú crees, no, pero si, si conozco todo el universo y tu también lo puedes conocer. Ahora hay cosas que no te puedo mencionar, pero tienes que saber que estoy de tu lado, quiero que consigas las respuestas, pero de mi no las vas a obtener, sin embargo te voy a acompañar para que lo logres. También tienes que saber que cualquiera que sea el final de tu historia, va a ser el correcto, siempre y cuando no pierdas la orientación a tu objetivo.

Cuando Sixú se despierta, Catrina ya esta brillando intensamente en el cielo y trata de hablarle – hola catrina ya me desperté – pero catrina no le responde – Catrina!!! – le grita insistente pero no pasa nada, así que decide seguir su camino rumbo a las montañas.

Por fin llegó, después de medio día, al pie de las grandes montañas de diamante encarbonado, desde donde se vislumbraba una pequeña cabaña, muy parecida a la del anciano.

-Por fin, al fin!!! Seguramente ahí vive otro anciano, la persona de quien me hablaba el cactus.

Toma su lanza para apoyarse y empezar a subir la montaña, el cansancio de su viaje le pesa mas que la emoción de estar a punto de encontrar su objetivo, pero aún así sigue adelante. Recuerda a los cactus que le decían que no podría conseguirlo y le motiva la idea de regresar con las respuestas y echárselas en cara, – si pude, si puedo!!! – y sigue adelante. – mírame Catrina,  ya voy a llegar.

Al llegar se para frente a la puerta, y ahí está, a punto de tocarla, imaginándose que pasará cuando alguien del otro lado la habrá.

Trantara

 

 

 

Sixú se decide a llamar a la puerta y se escuchan pasos del otro lado que se acercan  una voz aguda débil y cansada empieza a hablar desde adentro pero Sixú no entiende nada, así que se presenta.

– me llamo Sixú, solo quiero hacerle algunas preguntas

la voz de adentro sigue hablando y despues de un rato se queda callada y comienza a abrir la puerta, se asoma una anciana con ropas desgarradas, joyas exoticas en cada uno de sus accesorios que le colgaban casi por todas partes y paresía estar enojada. Despues de que se quedan viendo por un rato, Sixú se decide a saludarla

– hola!

la anciana empieza a sonreir y lo invita a pasar, no se podían entender porque al pareser hablaban idiomas diferentes, pero con señas se comunicaban muy bien, la anciana le pidió su morral a sixú y saco todos los muñecos que tenia, heran siete, los puso sobre una mesa y los miraba con atencion mientras pronunciaba unas palabras extrañas. A Sixú no le incomodaba esto, pues paresia que a la anciana le gustaban su muñecos y el estaba dispuesto a darselos a cambio de algunas respuestas.

La anciana toma siete velas y las coloca en la mesa al rededor de los muñecos, agarra plumas de un cajón del estante de su cabaña y sigue parloteando mientras hace otros movimientos, Sixú aprovecha para hechar un vistazo a la casia  es muy vieja y pequeña, tiene menos comodidades que el ermitaño pero sin duda son muy paresidas, seguramente hasta se conocían.

De repente una explosión hace que Sixú voltee y se da cuenta que la anciana le ha prendido fuego a sus muñecos, sixú corre a salvarlos pero la anciana lo detiene y le pide que espere, el fuego su volvió azul, luego verde, amarillo, blanco y después parecía ser transparente como aire caliente hasta que desapareció y quedaron solo los muñecos intactos, como si nada hubiera pasado, la anciana toma uno y le pide a Sixú que lo apriete con todas sus fuerzas, la anciana toma las manos de sixú y cierra los ojos. En la mente le habla y le dice.

– cierra los ojos Sixú. Debes pedir un deseo, pero no cualquier deseo, tienes que pedir saber comunicarte con los de tu raza, para que te evites muchos inconvenientes, es necesario para que sigas tu camino.

Sixú accede y pide el deseo, cuando habre los ojos la anciana lo mira y le pregunta.

– me entiendes ahora?

– si!, ya puedo entenderte, ¿como pasó esto? – el muñeco había desaparesido.

– ¿como te llamas?

– me llamo Sixú, vengo del bosque que esta pasando el desierto, vine porque un anciano me… – pero antes de terminar de hablar la anciana lo interrumpe.

– calla y escucha. El que ayas llegado a mi no es casualidad, esas cosas no existen  yo necesito que me hagas un favor a cambio del favor que yo te he hecho.

– ¿cual favor?

– como cual? pues te voy a explicar porque por lo visto eres bruto, toma tus muñecos cada uno te puede conceder un deseo, pero cada uno tiene su tiempo para funcionar, cuando le toque su momento. Para que se activen, una serie de sucesos tienen que pasar, como quien dice por ahí, tienes que dejar correr el destino, pero te tienes que esforzar para que suceda, porque el destino puede cambiar con la mas mínima deicidio que tomes. Te van a ser mas que útiles, necesarios. ¿entiendes?, ahora tienes que hacerme un favor para compensarme por equilibrio universal.

– Pero yo solo quería hacerle unas preguntas.

– eso viene despues, vamos, que este pacto realmente tiene que culminar, vamos! – Le dice la anciana a Sixú mientras lo empuja hacia afuera de la casita. – por cierto, me llamo Trantara.

Salen de la casa y lo lleva a la parte de atrás a una cueva, realmente no párese estar echa de diamante, Sixú no entiende porque la llaman la montaña de diamante encarbonado y mientras caminan hacia la cueva le pregunta a la anciana trantara.

– de que se trata todo esto? a donde vamos?

– estamos en camino a mi mina de diamante, ahí tengo algo de comer para ti y ahí es donde vas a pagarme el favor.

– que bueno porque me muero de hambre. Oiga, porque no me podía entender lo que decía y al anciano que vivía aya de donde vengo si podia?, el me enseñó a hacer  esos muñecos.

– lo que tu hablabas antes de llegar aqui, hera el lengüaje natural con el que se comunica el universo, pero ese ya nadie de nuestra espesie lo usa, no te servira de nada si lo que quieres es conocer a tu gente.

– el lengüaje del universo, y el anciano hermitaño tambien lo hablaba?.

– el hera un hombre testarudo, inconforme con todo lo que su gente imponía, por eso decidio mudarse al bosque para no ser molestado por nadie, seguramente volbio a sus origenes y reedescubrió ese ancestral lenguaje, suena extraño pero posiblemente así fué.

Dentro de la cueva habia una mesita de madera y un azador donde estaba calentandose una olla con un guisado, Trantara tomó un plato y le sirvio en la mesa

– Toma come esto.

Sixú sin mas ni mas se sentó y empezo a comer muy rapido.

– que rico sabe, nunca habia comido nada paresido. oiga y como supo que yo nesesitaba hablar como usted?

– tu mente niño, tu mente.

– y usted conose a mas personas?

– ahora no es tiempo de hablar de eso muchachito, te voy a explicar lo que quiero que hagas, después hablamos de tus intereses egoístas, muchacho desconsiderado, una pobre ancianita necesita tu ayuda y tu solo piensas en ti.

– disculpeme señora, de que se trata.

– me llamo Trantara no lo olvides, señora Trantara. Lo que tienes que hacer es muy facil, tienes que adentrarte en la mina, yo no puedo llegar mas lejos de este lugar, ya que aquí es donde termina el carbón, mas adelante esta el diamante y ahí solo se le permite la entrada a los brutos, quiero decir, a los diamantes en bruto como tu, sin temor a equivocarme me atrevo a decir que tu eres un diamante en bruto, ya que  no veo nada impuro en ti, ni pena, ni tristeza, ni nada, muy transparente tu mente, un poquito de ego, pero quien no lo tiene?. Adelante, traime un enorme diamante para mi colección. Pero ten cuidado por favor, uno nunca sabe que puede encontrar en su siguiente paso cuando estas ahi adentro.

– no se apure indefensa anciana yo voy por su diamante, pero después me va a contestar mis pregunta ¿verdad?

– muchacho imprudente – dice Trantara mientras recoje el plato, despues levanta a Sixú de la mesa y lo lleva casi a la fuerza hasta donde empieza el diamante – vamos! ya fue mucho parloteo, te enseño a hablar y que gano? a un bocon que no se puede callar ni un segundo, vamos traime el diamante.

– esta bien – contestó Sixú un poco confundido y desconfiado.

– toma esta antorcha para que ilumine tu camino, recuerda no sostenerla frente a ti porque te puede cegar un poco, y vas a necesitaar toda la vision que puedas. Adelante.

Sixú empieza a caminar hacia la oscuridad cada ves mas danza  después de un rato voltea hacia la a entrada y se da cuenta que ya ha avanzado vastante, pues la silueta de la anciana en la luz de la entrada ya se ve muy pequeña.

– Señora Trantara – le grita Sixú – tengo que llegar hasta el final de la mina verdad?

– así es muchacho hasta el final, no falta mucho, sin miedo, vamos muchacho!.

– me llamo Sixú – y siguió caminando.

ya se puede ver el diamante expuesto en las paredes de la cueva, la luz de la antorcha se refleja en ellos y párese dar un efecto de luces muy lindo, la cueva se ilumina cada ves mas de colores. Sixú podría tomar cualquier diamante de la pared y regresar, pero es tan lindo este lugar, que prefiere seguir caminando. La mina no párese tener final, la luz de la antorcha ya ha iluminado casi toda la cueva con el reflejo de los diamante y se observa un largo, muy largo camino, pero Sixú empieza  a ver a una persona que se acerca a el desde lejos.

– Hola? – pero solo le contesta el eco

Sixú sigue caminando y la persona del otro lado tambien, hasta que se encuentran frente a frente.

– me llamo Sixú, tu quien eres? – pero la persona frente a el hacia cada movimiento igual que Sixú, era un espejo, pero el nunca antes había visto su reflejo tan nítido  – ¿que esta pasando? ¿porque no me deja pasar? se mueve cuando me muevo y hace todo lo que yo hago. – Deja la antorcha y empieza empujar su reflejo, lo quiere quitar de enfrente pero no puede. – este no es una persona como yo, sus manos no se sienten como las de la anciana, el es frio y plano, sigue haciendo cada movimiento que yo hago, ¿ seré yo?, tal ves es como en el estanque, cuando me asomo para ver el fondo me puedo reflejar en el, si eso a de ser, ese de ahí es mi reflejo. Así que ese soy yo?, valla, la anciana es mucho mas bonita que yo, es que, como he podido andar por ahí así, así como estoy, ¿que es eso de ahí? ¿ siempre ha estado así? ay!.

Así paso un buen rato contemplando sus defectos y entre mas encontraba mas paresia perderse el verdadero Sixú, cambió su semblante, su postura y su forma de caminar, cuando la antorcha comenzó a apagarse, fue cuando Sixú reaccionó, tenía que regresar con la anciana a darle el diamante, era necesario por equilibrio universal, así que buscó una piedra muy grande y se la llevo arrastrando, la antorcha se apagó, pero la luz de la entrada ya se podía ver a lo lejos, así que no había pierde.

Cuando llegó donde estaba la anciana, le daba pena a Sixú dejarse ver, recordaba todos los defectos que se había encontrado y no quería salir a la luz, solo dejó rodar el enorme diamante que le llevaba a Trantara.

– valla pero que diamante mas hermoso, buen trabajo muchacho, ya puedes seguir comiendo si te apetese,

– gracias señora Trantara, en un rato mas.

– pero ya, ven aca, no puedes quedarte ahi dentro

– en un momento salgo

– que pasa Sixú? – pregunta trantara mientras cambia el semblante de su cara y mira con ira hacia el lugar donde se encuentra Sixú. – has conocido acaso la avaricia y quieres quedarte con mis diamantes? LADRON! lo sabía.

Trantara corre hacia donde esta Sixú, pero ella no puede cruzar las sombras, asi que rebota como si uviera chocado contra la pared y cae desmayada al piso, Sixú aprovecha que Trantara esta noqueada para salir de la mina y correr hacia el desierto de las dudas, pero mientras corría recordó a los cactus amargados y se detuvo.

– los cactus me van a decir, ya ves te dijimos eres un tonto ble ble ble!, malditos no voy a pasar por ahi para que me humillen, voy a pasar victorioso para que no me puedan decir nada, asi que voy a regresar con la anciana y aunque este muy feo le voy a preguntar mis duda, total, ya me ha visto asi de feo, y ella dijo que contestaria mis preguntas, tengo que ayudarla y decirle que no me quería robar sus diamantes.

Sixú regresó a la mina pero Trantara ya no estaba ahi, cuando se dío la vuelta para salir de la mina escuchó la voz de trantara.

–  me equivoque, no fue la avaricia lo que encontraste ahi adentro verdad?

– Anciana Trantara disculpeme, solo no queria que me viera porque estoy… muy sucio, si eso es muy sucio.

– ahora tomas deciciones egoistas como salir corriendo y dejarme aqui tirada o regresar por temor a ser el hasme reir, has conosido la vanidad, si, antes ya tenias un poco de esto, realmente no entiendo como un chico tan feo puede tener vanidad.

– solo estoy sucio Trantara.- le responde Sixú – realmente usted no se veía presisamente hermosa cuando se estrelló contra las sombras.

– que has dicho? igualado!, ahora ya no sirves, ya estas podrido como los demas, largo! – aparese la anciana Trantara detras de Sixú con un baston en la mano del que salía fuego, como aquel que uso con los muñecos, disparado hacia donde estaba Sixú, este de un brinco se metió corriendo a la mina, pero ahora el chocó con las sombras, ya no podía ir mas allá y la anciana venia tras de el con su baston, ya no tenia salida, pero en su morral comenzó a brillar uno de sus muñecos, Sixú lo sacó y recordó lo que la anciana Trantara le habia dicho, lo tomó entre sus manos y pidio el deseo sin pensarlo.

– Deseo salir de aqui.

El brillo que emanaba como gas del muñeco, se volbió mas intenso y lleno toda la habitacion, cegando por completo a Sixú y a Trantara.

Cuando Sixú pudo abrir sus ojos de nuevo, se dió cuenta que se encontraba a lado de un riachuenlo y que frente a el, no muy lejos estaba una pequeña ciudad, muchas casitas como la de los ancianos amontonadas en un solo lugar, unas mas grandes y otras mas pequeñas.

Mientras admiraba embelesado este extraño lugar un golpe muy fuerte en su cabeza hizo que cambiara su atencion.

– muchacho insolente pero como pudo pasar esto, a donde me has traido?

Para sorpresa de Sixú, Trantara tambien habia llegado hasta ese lugar.

– señora Trantara… ya vasta!… jamas fue mi intencion… yo no queria traerla… el muñeco.

pero Trantara no dejaba de darle de bastonasos en la cabeza.

– espera alguien viene muchacho, guarda silencio, no sabemos en donde estamos, pueden ser enemigos.

se escondieron tras los matorrales y pasaron frente a ellos una pareja de campesinos.

– todo parese estar bien, vamos. En las que me metes muchacho, que es lo que pensabas al venir aqui? que quieres encontrar?

– yo solo quiero que me aclaren mis dudas, y quería escapar de ti, porque me das miedo. – contesta Sixú sollosando.

– no porfavor, no me vengas con lloriqueos que ya estas grandesito, te ves ridiculo. Esta bien, yo no creo en las casualidades, te ayudare, preguntame lo que quieras.

– el anciano que me enseñó a hacer los muñecos, él se movia como yo y poco a poco se dejo de mover hasta que no se levanto de la cama y comenzo a podrirse, ¿que pasó con el?

– el anciano murió, es lo mas normal del mundo a todos nos va a pasar.

– ¿ tu y yo tambien vamos a morir como el anciano?

– si, asi es, asi ha sido y asi sera siempre. No podemos permanecer aqui toda la eternidad, el mundo se llenaría de gente.

– y quien decide quien se muere?

– Se puede desir que tu mismo, pero tambien todo lo demas, todo lo que se atravieza en tu camino. Asi como  tus muñecos necesitan que una serie de sucesos pasen para que cumplan su funcion y luego desaparescan, asi nosotros.

– y a donde se fue el anciano?, ¿simplemente dejo de existir?

– esa pregunta es muy dificil de contestar, yo tambien me la he preguntado desde hace mucho y he pasado mi vida buscando la respuesta, he descubierto algunas cosas muy interesantes, pero todavia no se a ciencia cierta a donde nos vamos..- la anciana cambia el tema –  Pasa algo, no sabemos en dodne estamos y tenemos que regresar a casa.

– yo no tengo que regresar a casa todavia, sus respuestas solo me  han dado mas curiosidad, que gran misterio señora Trantara, ¿a donde nos vamos cuando morimos? conoce a alguien que aya regresado? – Sixú insistía en hacerle preguntas a Trantara.

– ya no contestaré mas preguntas hasta que lleguemos  a un acuerdo. Yo puedo enseñarte cosas ocultas que las personas comunes que pudieras encontrar en esa ciudad no saben y ni si quiera se imaginan posible, yo tengo metodos para comunicarme con los espiritus, para traerlos a esta dimencion, te puedo ayudar a abrir tus puertas de persepcion para que puedas sentirlos, te puedo dar ojos para ver otro tipo de luz y manos  para manipularla como un pintor a su obra. Solo si me ayudas a regresar a casa, a las montañas de diamante encarbonado. Estas de acuerdo?

– no entiendo lo que me dice señora, esta hablando en serio?

– es verdad lo que te digo. Te explicare mejor, tu piel puede sentir tu entorno, tu nariz te permite oler cada aroma que te rodea, tus oidos captan cada ruido que se genera a cierta distancia, tu lengua reconose el sabor de todo lo que toca y tus ojos te dejan ver toda la luz de Catrina que rebota hacia ellos. Y hasta ahi es lo normal, yo hablo de darte un ojo que te permita ver otro tipo de luz, otro tipo de energia, me entiendes ahora. Te ofresco un sexto sentido.

– pero ya no puedo confiar en usted, la ultima ves no cumplió su promesa, por el contrario, me quiso matar y ahora quiere que la ayude a regresar a su casa, no lo creo anciana.

– esta bien no te voy a rogar, seguramente en aquella ciudad habra muchos interesados en lo que les puedo ofreser, solo tengo que darles una sola de estas joyas para que me lleven a casa con lujos de primera, ay de ti, a ver cuando vuelbes a encontrar una oportunidad como esta.

Trantara se da la media vuelta y empieza a caminar a la ciudad, Sixú se sienta a meditar la situación, mira a la anciana alejarse y luego voltea al cielo, en el se ven todavia las esculturas, y nocta esta por llegar donde catrina, esta apunto de volberse de noche, así que se decide a ir con la anciana, – despues de todo no ha de estar muy lejos la casa de Trantara, todavia se ven las esculturas en el cielo.

– no tengo nada que perder – se dice Sixú – y me imagino con otro ojo para ver algo que no puedo ver aún, todo un universo diferente, es como si fuera ciego y ella me pudiera curar. Espereme anciana Trantara, yo voy con usted, yo la ayudo a llegar a su casa.

Se levanta Sixú y corre tras la anciana hasta que la alcanza.

– muy bien estas son las reglas, voy a ser tu maestra solo hasta que lleguemos a casa, nada de distracciones, no tienes ningun derecho a retrazarme en el camino, tu simplemente vas a ser mi aprendis y ayudante, asi te vas a presentar con las personas que conoscamos, nada de sentirte menos ante nadie, quiero verte como cuando llegaste a mi casa, derecho y seguro de ti. Te ayudare un poco consiguiendote ropa desente y dandote un buen baño, si te gustas al espejo te sentiras mas seguro, conosco tu mayor defecto, la vanidad. No entiendo de verdad como alguien tan feo puede ser vanidoso , es ironico muchacho…

No pasaron mucho tiempo caminando rumbo a la ciuda, cuando Sixú se desploma en el suelo, ya no puede moverse, se quedó dormido y la anciana lo pica con su baston para que se levante pero no responde.

– Este esta muerto de cansancio, no lo voy a dejar aqui, no amaneseria vivo, rentare un cuarto en el hotel de esa ciudad.

Trantara mete la mano en uno de sus bolsillos y saca una botella basía, agita su baston y sale fuego que rodea a Sixú, lo evapora y lo mete en la botella, la tapa y sigue caminando,

Para cuando llega a la ciudad ya era de noche, en la entrada se podia leer el nombre en un letrero gigante con luces artificiales, bienvenido a Layla. El fuego de Trantara brillaba intensamente dentro de la botella donde habia guardado a Sixú, la anciana la cuelga en la punta de su baston para iluminarse su camino, ya que las calles estaban muy oscuras, casi no se podía diferenciar las formas de los edificios con los vapores que rodeaban las calles, pasaban carros por las avenidas a alta velocidad soltando estos vapores en todo momento.

A unas cuadras encontró un hotel, se metio hasta una habitacion, ahi destapó la botella y dejo salir el fuego que habia dentro, este se dirigio al piso y tomó la forma de Sixú, la anciana lo acomodó en el sillon y ella se dirigió a la cama.

– Mañana nos las arreglaremos para irnos a primera hora, tendré que vender una de mis joyas, no entiendo prque el universo nos ha jugado de esta manera, ponerme en esta situacion, en esta ciudad que no conosco, pero si asi tiene que ser, uno nunca esta demaciado vieja.

Trantara empieza a quitarse sus accesorios, todas sos joyas de una por una hasta que por fin termina, las pone en un buro de un lado de la cama pero se llena , las que faltan las acomoda en el buró del otro lado, en cada cerradura pone una espesie de masa que se transforma en metal incandesente, se expande por toda la puerta y al enfriarse las cella completamente.

– ¿que esta haciendo Trantara?¿donde estamos? – Pregunta Sixú

– estoy cellando las puertas, asi cierro mi casa para que no se roben mis hermosas joyas, en la mañana que habrí las puertas en mi casa, guardé la masa en mi bolsillo para cerrarlas por la noche, pero… ahora estan abiertas MUCHACHO TONTO – Trantara comienza a enojarse porque recordó que al salir tan de repente, dejó las puertas de su casa abiertas – en cualquier momento alguien puede entrar y llevarse mi coleccion de piedras presiosas por tu culpa!!!, duermete ya imprudente.

Sixú estaba apenado, sabia que la anciana le tenia mucho cariño a sus cosas y se sentía mal por ser el culpable de que esté por perderlo todo, pero no batalló para superarlo y quedarse dormido nuevamente. Quien no podía dormir era trantara, pensando en todas las posibles razones por las que alguien subiria la montaña de diamante encarbonado y entraría a su hogar.

Sixú comienza a soñar, se mira a el mismo desde su forma astral, una gota de agua clara cae del cielo justo a un lado de él, pero no la ve, otra gota cae del otro lado, pero no se da cuenta, comienza a llover pero Sixu parese no sentir, ni oir, ni ver. El agua regresa al cielo y toma la forma de catrina, quien extiende su brazo hacia Sixú, pero no la mira.

Al despertar por la mañana la anciana Trantara, lo primero que hace es ir al buró por sus joyas, pero al darse cuenta que las puertas estan habiertas y los burós estan bacios, habienta un grito desgarrador exagerado que hiso temblar todo el hotel.

– NOOOOO!!! pero si solo me dormí unos pocos minutos, ¿donde estan?

Sixú se despierta de un brinco – que pasa? que pasa?

– TÚ, ven aqui, muchacho ladron, no habras sido tu verda?

– no se de que me habla señora Trantara, calmese porfavor.

– se han robado las joyas, todas, no ha quedado nada. No tenemos dinero para regresar a casa, Fuiste tu?- acusa Trantara amenazadoramente a Sixú, pero este no habia sido, ni habia visto nada, estuvo profundamente dormido toda la noche.

Trantara avienta a Sixú al sillon y habre la puerta del cuerto del hote, esa todavía estaba celladas, para dirigirse a la resepcepcion y ponerse a discutir con el empleado. Preocupado por la situacion, Sixú se sienta a esperar a la anciana, pero no regresa, en poco tiempo se oye que empujan la puerta y dos hombres corpulentos entran, toman a Sixú de los piez por la fuerza y lo llevan arrastrando hasta la entrada, donde lo estaba esperando la anciana, lo habientan a los pies de Trantara y este se levanta sacudiendose la tierra.

– Pero que mal servicio,- les grita la anciana Trantara – a noche me trataban con respeto y hoy por la mañana no soy mas que basura, malditos.

– porque trantara? porque a cambiado su comportamiento?

– porque ya no tenemos dinero hijo, nos lo robaron todo, para ellos no somos nadie si no podemos pagar por sus favores. Lo que no me explico es como pudieron entrar y abrir las puertas sin que nos despertaramos, seguramente fue alguien que sabe como usar magia, pero es extraño que un ladron en la ciudad sea tan dieztro, aqui la gente se vuelbe inutil para ciertas cosas. tenemos que conseguir dinero de alguna manera.  Mira a tu alrededor, este es el lugar al que querias llegar, estamos en ciudad Layla, hogar de los ladrones dieztros y gente convenenciera, balla deseo el tuyo muchacho. – Dice Trantara mientras caminan sin rumbo por la ciudad.

– realmente es muy bonita

– lo que tu le ves de bonito a esta ciudad es porque nunca habias visto una, tienes que pasar mas tiempo aqui para asquarte de ella.

– Tengo mucha hambre, ¿aquí como se consigue comida, no veo animales ni plantas por ningun lado?

– para conseguir comida primero tienes que conseguir dinero, aqui todo se mueve con dinero ya te lo dije, sin dinero no tardaras en morir, dinero es vida.

– y como consigo dinero anciana dime que me muero de hambre, yo solo quiero comer no me imporan las desviaciones de mi gente, ¿como se consigue eso a lo que llamas diner?

– tienes que saber hacer algo, y hacerlo para el beneficio de otra persona, entonces cuando la ayas ayudado, le cobras y esta persona tiene que pagarte, si no quiere hacerlo le hablas a las autoridades, son gente que se encargan de que las reglas se cumplan,  y ellos encierran a esta persona hasta que te pague por el favorsito. ¿que sabes hacer tu?

– pues ??? …

– lo supuse, mira a tu alrededor, ves a la ciudad gris, monotona, la gente pasa caminando sin desviarse de su ruta, los carros nunca paran de aventar ese vapor que nos rodea, ¿que crees tu que le falte a esta ciudad?

– yo se, es ovio anciana, les falta divertirse, un motivo para detener su marcha y esperarse un ratito para sonreirle a Catrina, los invito a jugar conmigo y luego les cobro.

– pero que sabes jugar, como juegas tu?

– mira vamos a esa plaza, ahi hay un arbol – Sixú toma su lanza y la entirra cerca del arbol, – mira esto Trantara – se trepa al arbol y de impprovisto se avienta hasta la lanza y cae de pie en la punta, de ahi se baja con una mortal al piso y la ancian le aplaude.

– Muy bien Sixú eso nos puede servir de mucho, es realmente una gran idea. Tenemos que organizarnos.

Despues de varios minutos se pusieron de acuerdo, en el centro del parque habia un quiozco, es ahi donde deciden empezar. ¿Como llamar la atencion de todos los que pasan?. Del quiosco explota una bomba de humo que toma la forma de la cara de Trantara, -sean todos bienvenidos al universo de Sixú- grita la anciana estrepitosamente y despues se dicipa el humo, en el centro del kiozco esta sixú con su lanza, y la anciana esta abajo haciendo musica con un tubo de plastico que se encontró tirado como si fuera una trompet. Parese funcionar, la gente que iba pasando voltea y se detiene, Sixu comienza a dar saltos y brincos por todo el kiosco, hasta que termina en el piso frente a Trantara, esta deja de tocar y grita – hacerquenze un momentos, dejen lo que estan haciendo y diviertanse viendo un momento del maravilloso universo de Sixú – la gente curiosa y desconfiada comienzan a hacercarse. Trantara agita su baston y salen dos bolas de fuego que se pegan en cada extremo de la lanza de Sixú y este comienza a girarla y a jugar como si estuviera cazando a un gran animal en su hogar. Cuando termina, la anciana Trantara pone una bolsa frente a la gente que se encontraban aplaudiendo emocionados y sonriendo.

– Nosotros venimos a traerles un momento de diversion, les ofresemos un bello recuerdo fuera de lo normal para que se lo lleven por toda su vida, a cambio, les pedimos una moneda del valor que ustedes puedan ofrecernos.

Todos comienzan a hechar su dinero en la bolsa que la anciana habia puesto, hasta que casi se llena. Una persona se acerca y le dice a Trantara, -que hermoso de verdad, aqui ya no teniamos nada en que gastar nuestro dinero, si nos ofreses mas momentos que podamos anelar vamos a seguir dandotelo, en verdad es bueno conocer algo que desconociamos, cuanto color, cuanta vida!!!.- y se aleja del lugar para seguir caminando entre la gente, mira su reloj y acelera el paso.

– ahora que veo este morral lleno me doy cuenta que mis joyas no valian tanto despues de todo, vale mas este bruto que cambia las rutinas con sus tonterías, es como una joya que hace joyas, de cualquier manera mi coleccion de piedras preciodas es lo unico que realmente me queda. – se decía Trantara a ella misma mientras contaba el dinero que tenía en la bolsa.

– Tenemos que averiguar en donde nos encotramos, en que parte del mundo y que tan lejos estamos de las montañas de diamante encarbonado, pero antes vamos a comprar algo de comer que yo tambien muero de hambre.- le dice Trantara a Sixú.

– ¿que comeran las personas de aqui? todo es tan diferente a lo normal que podrian comer cualquier cosa, ¿porque todos van con prisa?.

– todos tienen que trabajar

– ¿para que son los trabajos?

– aqui todos trabajan para la comodidad de otros, hay personas que dedican sus vidas a labar las ventanas de los edificios, hay quienes dedican sus vidas a curar a los enfermos, hay quienes hacen la comida que los demas comen, pero en realidad todos trabajan para que esta ciudad, Layla, funcione y se mantenga viva, así todos viviran mas comodos, pero al pareser se ha perdido la escencia, se les olvidó lo magico, por eso hay personas como yo que vivimos un poco alejadas de estos lugares, disfrutando de su comodidad, pero libre del baruyo de la muchedumbre sombificada. yo les vendo diamantes de la mina, es un trabajo duro pero me mantiene lejos de todos y mas cerca de mi.

Caminaban en busca de un restaurante mientras platicaban, Sixú veía a la gente que pasaba junto a el, todos con la misma exprecion en sus caras, como si no sintieran nada, pero al momento de darse cuenta de su presencia volteaban extrañados y comenzaban a hacer caras, unos se asustaban a otros les daba asco, otros sonreian, otros se burlaban, otros paresían tener ganas de comerselo. Sixú llamaba mucho la atencion por su escasa y extraña vestimenta.

Llegaron a un restaurante y comieron unas extrañas piezas de carne con forma de pezcado, todas iguales y del mismo tamaño, cuando terminaron de comer se fueron a rentar un cuarto en otro hotel serca de ahi, en la mañana los habian corrido porque no tenian dinero para pagar y ni si quiera pudieron darse un baño,

Estaban agotados pero la anciana tenía que descubrir en donde se encontraba para saber hacia donde ir. Le dio dinero a Sixú y le pidio que fuera a la resepcion y pidiera un mapa, así podría empezara a interactuar directamente con otras personas antes de partir y se daría cuenta que no se perdia de mucho.

Sixú bajó por las escaleras a la recepcion y llego con el hombre tras el mostrador.

– hola! la anciana me mando a comprarle un mapa de la ciudad, queremos saber en donde estamos.

– es importante saber donde se encuentra uno. toma, este cuesta 10 monedas de plata

– si, por aqui tengo unas monedas pero yo no se cuales son de plata.

sixú dejó caer las monedas en el mostrador y el hombre toma solo las monedas de plata y le dice

– no hagas este tipo de cosas

– que cosas?

– dejar que la gente vea tu dinero, te lo pueden quitar deberias tener mas cuidado.

el hombre regresa el resto de las monedas al morral y se las entrega a Sixú junto con el mapa, este le da las gracias y sube al cuarto con la anciana para planear la ruta que van a seguir.

Mientras Trantara observa el mapa con detenimiento Sixu recuerda el sueño que tuvo anoche, pero no lo entiende.

– oiga Trantara, a noche soñé algo muy raro, estaba viendome desde arriba en medio de la nada, casi completamente oscuro, solo me podía ver ami ahi parado sin hacer nada y empezó a llover y no me di cuanta que me estaba mojando, despues apareció catrina y me trataba de decir algo pero no podia escucharla, ya antes habia soñado con Catrina y me dijo que me acompañaria en mi camino para ayudarme, pero ahora no pude escucharla, ¿crees quer significa algo importante?

Trantara dejó de ver el mapa y volteó hacia Sixú con asombro.

– has soñado con esa escultura del cielo?- Sixú afirmó con la cabeza. – Es sagrada, divina, no te puedo decir que te trataba de decir, pero si te puedo decir porque no la escuchaste.

– porque Trantara?

– Las esculturas en el cielo estan ahi desde antes que existiera este mundo, han permanesido en movimiento zincronico durante mucho tiempo, a consecuencia de esto y por la combinacion de las diferentes energias que emana cada escultura, nacimos nosotros.  A la que llamas Catrina, es la mas importante influencia en nuestras vidas, fisicamente hablando, pero visto de una manera metafisica es mas que eso, es el enlaze con las demas esculturas, la puerta al mundo astral, el hecho de que pudieras hablar con ella antes en los sueños, es porque tu usabas el idioma ancestral del que te platiqué, en verad lamento lo que te voy a decir, ahora que has dejado de hablar ese idioma no podras entenderla mas y para decifrar los sueños que tienes con ella no te podré ayudar yo, es tu vanidad la que no te deja entenderlos. De lo que estoy segura es que ella tiene algo que decirte.

– usted me has alejado de Catrina, ¿porque Trantara? – pregunta Sixú confundido.

– no fue mi intencion muchacho, nunca pense que tu hablaras con ella, pero no te preocupes demaciado, solo tienes que aprender de nuevo el idioma ancestral, y quitarte esa vanidad que has adquirido, no es facil, pero te volberas mas sabio. Antes de dormir te enseñare a preparar tu mente para soñar, te ayudare a permanecer conciente aun en tus sueños, es mas rapido, asi podras encontrar la manera de entender un poco lo que te trata de decir Catrina. Ahora entiendo porque me han traido aqui contigo a mi tambien, es la ley de la compenzacion.

Mientras Trantara sigue estudiamdo el mapa Sixú se siente lastimado, ha perdido algo que le era realmente importante, como los diamantes de la anciana. Se sienta frustrado en un cojin en el piso y agacha la caveza, asi se queda por un largo rato.

– creo que te haria bien salir a caminar un poco, si quieres puedes ir a conocer la ciudad, pero no te alejes mucho, si te pierdes, solo tienes que pensar en mi muy fuerte y acerme sentir que me necesitas, asi podre saber en donde te encuentras, pero tienes que llevarte esto contigo.

Trantara le entrega un pequeño morralito amarrado con un cordonsito muy viejo.

– cuidalo mucho Sixú, que ya no quiero que me metas en mas lios.

– despreocupese anciana, no me voy a perder y no quiero llevarme eso.

– recuerda que tienes un trato conmigo – le dice Trantara mientras Sixú sale de la habitación.

 

El circulo

evocación de surgat

Agrupación compuesta por artistas de diferentes lugares de la república, en su mayoría malabaristas, dedicados a hacer presentaciones de muchos tipos, eventos privados y públicos pero principalmente obras compuestas de varias corrientes artísticas,  exponiendo en lugares públicos shows de calidad con mensajes y contenido.

el juglar

En su pagina de facebook pueden contactarlos para talleres o contrataciones http://www.facebook.com/circulo.colectivo?fref=ts

CIRCULO

No se puede empezar a contar la historia del circulo sin hablar primero de Duende y Gera, grandes amigos desde la secundaria, unidos por el Parkour e inspirados por el FORUM UNIVERSAL DE LAS CULTURAS decidieron aprender malabares. Armados con pois y bastón  se unieron a un grupo de bailarines innovando con su particular técnica para hacer malabar, esa fusión fue llamada H3 Circulo, H3 por el grupo de baile y Circulo por la filosofía de vida que habla de los ciclos, la vida esta hecha por círculos, la vida es un circulo.

Después de un tiempo y por razones inevitables H3 circulo se separa y Duende y Gera deciden tomar su rumbo. Guiados solamente por rumores de que en Cancún podían encontrar grandes malabaristas, deciden aventurarse en busca de perfeccionar sus técnicas…….

por aquellos rumbos se se encontraron con este tipo de personas:

Sebastian Verguer

LOL

Cuando regresaron conocieron a Yonha

gera, duende y yonha

ok!!! tal ves suena un poco como……….. cuento para niños y adolescentes,  pero que le voy ha hacer, es mi síndrome de Peter Pan, pronto les sigo contando la historia. Me voy . @cainSda